Una película llamada Los hombres que miraban fíjamente a las cabras sólo puede vender lo que promete en el título, un compendio de diversión con la absurdidad como única norma. Por esto lo tiene fácil para ganar el título de comedia disparatada y sin pretensiones del año, aunque sin llegar al nivel de Tropic Thunder (2008) o Quemar después de leer (2009) por el simple hecho de que hacia el final se diluye por la pérdida de ritmo y tanta locura impide una cohesión de todo el conjunto. Por esto, aunque no sea una gran película, almenos te ríes a carcajada límpia con cada situación, lo que no deja de ser un buen motivo para pagar la entrada. Además, está el inestimable añadido de ver juntos a George Clooney, Ewan McGregor, Jeff Bridges y Kevin Spacey; un interesantísimo reparto con actores inteligentes que saben trabajar al servicio del producto. Todos ellos saben que no tienen papeles propicios al lucimiento personal, saben reírse de sí mismos y...[ + ]
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