Peñazo, peñazo de gala. Es cierto que en la mayoría de estos eventos hay momentos aburridos sí o sí, porque entretener cada segundo de un macroshow de tantas horas es un milagro. Pero esta ceremonia de los Oscars 2010 ha sido realmente infumable. Nos preguntabamos si Steve Martin y Alec Baldwin nos harían olvidar a Hugh Jackman como anfitriones de esta presunta fiesta, y la respuesta no puede ser más rotunda: NO, y mil veces NO. Salvo un monólogo inicial reconociblemente genial, el resto de sus intervenciones han sido anecdóticas. Nada novedoso. Es verdad que normalmente los minutos de gloria de los anfitriones suelen ser los del principio de la gala, pero es que ha llegado un momento en el que han estado completamente ‘missing’. La ausencia de los tradicionales números musicales en los que se interpretan los temas nominados a mejor canción original, y la falta de sketches cómicos con los que despertar a las estrellas y aliviar el aburrimie...[ + ]
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